jueves, 12 de diciembre de 2019

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres….
ésas… ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
ésas… ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…, desengáñate,
así… ¡no te querrán!

Gustavo Adolfo Bécquer

Un sueño

Un Sueño

Cierta vez un sueño tejió una sombra
sobre mi cama que un ángel protegía:
era una hormiga que se había perdido
por la hierba donde yo creía que estaba.

Confundida, perpleja y desesperada,
oscura, cercada por tinieblas, exhausta,
tropezaba entre la extendida maraña,
toda desconsolada, y le escuché decir:
«¡Oh, hijos míos! ¿Acaso lloran?
¿Oirán cómo suspira su padre?
¿Acaso rondan por ahí para buscarme?
¿Acaso regresan y sollozan por mí?»

Compadecido, solté una lágrima;
pero cerca vi una luciérnaga,
que respondió: «¿Qué quejido humano
convoca al guardián de la noche?

Me corresponde iluminar la arboleda
mientras el escarabajo hace su ronda:
sigue ahora el zumbido del escarabajo;
pequeña vagabunda, vuelve pronto a casa

William Blake 

lunes, 2 de diciembre de 2019

No desistas


No Desistas

Cuando vayan mal las cosas
como a veces suele ir,
cuando ofrezca tu camino,
solo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber
pero mucho que pagar,
y precisas sonreír
aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie
y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes
pero nunca desistir.

 Tras las sombras de la duda,
ya plateadas, ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no es fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia
figurarse cuán cercano,
puede estar el bien que anhelas
y que juzgas tan lejano,
lucha, pues por más que en la
brega tengas que sufrir,

¡Cuando todo esté peor,
Más debemos insistir !

Rudyard Kipling

Desmayarse

Desmayarse

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
 enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Lope de Vega

viernes, 22 de noviembre de 2019

Cleopatra a Antonio en oloroso vino


Cleopatra a Antonio en oloroso vino


Cleopatra a Antonio en oloroso vino
dos perlas quiso dar de igual grandeza,
que por muestra formó naturaleza
del instrumento del poder divino.

Por honrar su amoroso desatino,
que fue monstruo en amor, como en belleza,
la primera bebió, cuya riqueza
honrar pudiera la ciudad de Nino
Mas no queriendo la segunda Antonio,
que ya Cleopatra deshacer quería,
de dos milagros, reservó el segundo.

Quedó la perla sola en testimonio
de que no tuvo igual, hasta aquel día,
bella Lucinda, que naciste al mundo.

Lope de Vega

Amiga

Amiga

Querida amiga solo quiero decirte
que tú eres como las aves
que vuelas y vuelas
y solo te asientas donde hay verdaderas amistades.

tu siempre me has apoyado
en momentos de triste y de dolor
por eso yo quiero agradecerte
recitando este poema en tu honor

Ya me despido para no hacerte llorar
porque si lloras quiero que sea de felicidad
y una amiga como yo siempre voy a valorar.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Amor constante más allá de la muerte


Amor constante más allá de la muerte.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo y Villegas

jueves, 31 de octubre de 2019

Claves para alcanzar el poder

Claves para alcanzar el poder

En muchos aspectos, el poder es un juego de apariencias, y cuando usted dice menos de lo necesario parecerá inevitablemente más grande y poderoso de lo que en realidad es.  Su silencio hará sentir incómodos a los demás. El ser humano es una máquina que de continuo interpreta y explica; necesita saber qué es lo que usted está pensando. Si usted controla con cuidado lo que revela , los otros no pueden adivinar sus intenciones ni el significado real de sus manifestaciones. 

Sus respuestas breves y sus silencios pondrán a los demás a la defensiva y, nerviosos, tratarán de llenar el silencio con todo tipo de comentarios que revelarán información valiosa sobre sí mismos y sus debilidades. Saldrán de una reunión con usted sintiendo que algo les ha sido robado y se irán ponderando cada palabra que usted haya dicho. Esta atención especial a sus breves comentarios no hará más que incrementar su poder. 

Siénteme

Siénteme


Siénteme,
al despertar y llegue con el alba en un suspiro,
hacerte caricias con el rocío de mi sonrisa,
mirar que estiras todas tus delicias, dándome un beso,
llenar de miradas mis emociones que ya estallan.

Siénteme,
junto a ti, al medio día de verano,
sofocando el hastío, en el mar de tu viento,
mas tarde, sentados en la mesa haciendo bocados,
sentiremos la sed, que nos tenemos en cada mirada.

Siénteme,
en el ocaso, cuando llegue despacio,
urdiremos sonrisas, para hacernos el beso,
un abrazo, terminará mi llegada furtiva,
porque es el comienzo, de la noche que espera.

Siénteme
el oscuro es inicio, que invita a tu alcoba,
ahí perturbaremos la calma que estaba dormida,
porque subiremos a escalar tus montañas,
y hacer del minuto, un siglo de encanto.

Magno González Arrascue

viernes, 25 de octubre de 2019

En un mismo latido

En un mismo latido


A ti, extensión de mi piel, extensión de mi alma.
A ti, prolongación de mi cuerpo, mitad de mi ser.
A ti, guardián de mis sueños, de mis pensamientos.
A ti, a ti te escribo, unión perfecta e infinita,
Surcador de mis trazos que siembra con sus manos océanos rugientes en mi pecho,
Mar bravío de caricias raudas e inmorales que lucha por encontrar mi desnudez,
Oleaje de fuego y pasión que me sacude con sólo rozarme,
Candor que rellena mis huecos;
Brazos, piernas, manos tuyas enredadas en mi cuerpo,
Locura candente que navega desde mis hombros hasta mi frente,
Desde mis pies a mi cintura,
De mis caderas a mi pelo.

Líneas que parecen hechas para mis líneas, que parecen el molde de mí misma,
Tus trazos, mis trazos, tu cuerpo y mi cuerpo,
Sublime comunión de los mortales ésta que nos une hoy en un mismo suspiro,
En una misma piel,
En un mismo latido.

Marta Sader García

Vive y deja vivir

Vive y deja Vivir

Has de conceder a todo el derecho a existir de acuerdo con su carácter, cualquiera que éste sea; y lo único en que debes de obstinarte es en usar ese carácter tanto como su naturaleza te lo permita, antes que esperar alterarlo o condenarlo sin más. Éste es el sentido correcto de la máxima "Vive y deja vivir". Indignarse por la conducta de la gente es tan absurdo como enojarse con una piedra por cruzarse en tu camino. Y en muchos casos, lo más prudente que puedes hacer es usar a aquellas personas a las que no puedas modificar.

Arthur Schopenhauer  

sábado, 22 de junio de 2019

Doña Primavera



Doña Primavera

Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo…

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas…

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

Gabriela Mistral

viernes, 14 de junio de 2019

Papel Sobrante

Papel Sobrante


No gastaré papel en lo que ya sabemos:
“Madre, te quiero”
o “Tus ojos son como el cielo”
ya se han escrito siglos de mieles en tu boca
ya sabemos que tu pelo aúlla como los lobos
de tu sacrificio horizontal
de tus instintos animales y exaltados
Porque ¿Cómo explicar este sentimiento enmarañado?

Que mientras tú me cuentas que la vecina soltera va por el tercer hijo
que el borracho de la esquina chocó el carro
y que en el mercado todo está más caro
yo te miro y te amo en silencio
¿Cómo decirte lo hermosa que eres?
¡Cómo brilla tu fecundidad mundana!
Tu ira primitiva cuando me gritas
Tu barro destilado cuando me tocas
eres todas las luces y todas las casas
¿Cómo describir la inmensidad de tu eje?

Y mientras te miras en el espejo
buscando tu juventud perdida
quejándote porque no encuentras tus ayeres
yo pienso: “Eres tan hermosa”
El dios loco y malvado que nos gobierna
te cincela con furia cada día
pero tú sales victoriosa de aquel ataque
como un ángel imposible
Cada vez que trata de acabarte con una arruga violenta,
una cana escandalosa, una mancha extraña,
cada vez que trata de hacer flotar tu carne entre abismos oscuros
tú sales del fuego, aún más hermosa y terrible
como una guerrera cubierta de insignias

¡Cómo resplandeces!
¡Cómo son azules tus ondas diarias!
El universo se hace a un lado para dejarte pasar
cómo eres de infinita en un fragmento
y cómo eres de eterna en este instante

Ana Paulina Soto

domingo, 9 de junio de 2019

Agua sexual

Agua sexual


Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del
alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.

y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.

Pablo Neruda

Silencio


Silencio


Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

Octavio Paz

miércoles, 5 de junio de 2019

Te extraño


Te Extraño

Hoy te lloré.

Como juré que no lo haría, lo hice.
Fui de nuevo a ese lugar en el que nos sentabamos antes.
Ahí donde soñábamos despiertos y jurábamos que nuestro amor no acabaría.
Donde juramos que iríamos siempre y llevaríamos a nuestros hijos.
No pude evitar sonreír al recordate.
Una lágrima se resbaló por mi mejilla, llegando a la comisura de mis labios -otro recuerdo-
Cada vez que nos besamos y dijimos un te amo.
Estabas tan feliz y yo me sentía explotar cuando miraba tu rostro...
-Todo era perfecto-
-Era...-
Hoy... Estoy aquí.
Me siento junto a tu ausencia y a estos recuerdos que me observan como burlándose de mi tristeza.
Cada una de mis penas se ha asomado a verme por la orilla de mi mente, ahí donde colapsa mi cordura, recordando que aún te extraño.
Sabiendo que hoy estoy llorando y tengo ganas de un abrazo.
Un abrazo de esos que dijiste que me darías diario y hoy estoy mendigando.
Pero la culpa es mía, por no haberte enamorado tanto.
Todos los días me miraba al espejo e ignoraba esa falta de brillo en mis ojos, esos pocos ánimos por entregarme a ti por completo de nuevo.
Por dejarte partir solamente haciendo gestos hacia adentro, deseando que nada de eso estuviera pasando.

Deberías verme... Nunca he visto humano tan patético que llega a desmoronarse entre pesares que éste mismo ha causado y pudo evitar.
Te extraño... Hoy mis lágrimas me lo recordaron.

No te puedo olvidar.

Catblack

Lesbianas


Lesbianas

Ellas se miran con cierta timidez,
Quieren avanzar pero no se atreven,
Se atreverán a sonreír tal vez…
Pero controlando su ansiedad,
Para no ser acusadas por la sociedad
De estar haciendo lo que no deben.

Quieren saber qué es lo que se siente,
Si es que la sociedad acaso miente
Y no es ningún pecado que se quieran.
No importa lo que de ellas escriban,
Importa que intentándolo vivan
Y hasta que por intentarlo mueran.

Quieren sentir que tienen derecho,
A sentir y decirse cosas muy bellas,
A soltar lo que tienen en el pecho,
A buscar su muy peculiar felicidad…
Quieren tener la mejor oportunidad
De poder amarse mucho entre ellas.

Quieren oír como laten cada segundo
Dos corazones que sí se apasionan
Porque entienden muy bien su mundo,
Con ideales que nunca se venden,
Con miradas que se entienden
…Y para nada se traicionan.

No quieren amarse a escondidas,
Más bien desean decirlo a gritos,
Piden más respeto para sus vidas,
Que no las juzguen por sus pensamientos
Y que sepan todos que sus sentimientos
También pueden ser infinitos.

Quieren tener también el derecho a soñar
Y no avergonzarse nunca de sus sueños,
Atreverse a salir a la calle y proclamar
Que son originales y no copias,
No una mentira de la que alguien se apropia
Ni una verdad de la que todos se creen dueños.

Quieren brillar en su universo personal,
Colocar una por una sus estrellas…
Decir que a nadie le hacen ningún mal,
Que si son condenadas a algo eterno,
Construirán ellas su propio infierno
O tendrán un cielo sólo de ellas.

Les gusta en definitiva ser diferentes
Desde la cabeza hasta los pies…
Y no pasa ni por asomo por sus mentes,
Que alguien deba intervenir entre las dos,
Con el pecado grave de creerse Dios
Y la estúpida pretensión de ser juez.

Espero curarme de ti



Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines

miércoles, 29 de mayo de 2019

Hagamos un trato.


Hagamos un trato

Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti

martes, 28 de mayo de 2019

Ausencia


Ausencia

Son extraños los colores y formas de tu ausencia
A veces se ve negra, gris, multicolor, roja, blanca y dorada
En la negra noche llega furtiva agarra mi sexo y lo devora
En los días grises se pone su traje de nostalgia
En los de arcoíris, baila el son del recuerdo alegre
Voluble de tonos y formas como tú
Sin decirme nada llora y se pone en luto
Y en el rojo atardecer le invaden los recuerdos
Toma también lo blanco de tu piel y desea ser tocada
Y sueña permanente el dorado día del reencuentro

Martín Klimek

miércoles, 22 de mayo de 2019

Oda a tu senos


Oda a tus senos

Son tus senos dos frutas ya maduras
un éxtasis de amor sobre mis labios
fuentes que manan delicias y dulzuras
como capullos de rosa perfumados

Son tus senos, manantial que siempre brota
claros de luna posados en mi almohada
con la tenue tersura de su piel suave
en la tibieza de una noche que me embriaga

Son tus senos melodías no escuchadas
envidia de las diosas y las hadas
que tiemblan en mis manos al tocarlos
mientras llenan de placeres toda mi alma

Son tus senos rosicleres de alborada
terciopelo de crepúsculos alados
miel sobre mis labios derretida
mariposas volando hacia un ocaso

Son tus senos arroyos cristalinos
por donde serena y mansa corre el agua
un oasis de paz para el guerrero
que después de la lucha encuentra calma

Déjame beber en la fresca fuente de tus senos
la suave esencia de un amor que no se acaba

Pepe Arias

domingo, 19 de mayo de 2019

He Construido un Jardín

He Construido un Jardín

He construido un jardín como quien hace
los gestos correctos en el lugar errado.
Errado, no de error, sino de lugar otro,
como hablar con el reflejo del espejo
y no con quien se mira en él.
He construido un jardín para dialogar
allí, codo a codo en la belleza, con la siempre
muda, pero activa muerte trabajando el corazón.
Deja el equipaje repetía, ahora que tu cuerpo
atisba las dos orillas, no hay nada, más
que los gestos precisos
dejarse ir para cuidarlo
y ser, el jardín.
Atesora lo que pierdes, decía, esta muerte
hablando en perfecto y distanciado castellano.
Lo que pierdes, mientras tienes, es la sola compañía
que te allega, a la orilla lejana de la muerte.

Ahora la lengua puede desatarse para hablar.
Ella que nunca pudo el escalpelo del horror
provista de herramientas para hacer, maravilloso
de ominoso. Sólo digerible al ojo el terror
si la belleza lo sostiene. Mira el agujero
ciego: los gestos precisos y amorosos sin reflejo
en el espejo frente al cual, la operatoria carece
de sentido.

Tener un jardín, es dejarse tener por él y su
eterno movimiento de partida. Flores, semillas y
plantas mueren para siempre o se renuevan. Hay
poda y hay momentos, en el ocaso dulce de una
tarde de verano, para verlo excediéndose de sí,
mientras la sombra de su caída anuncia
en el macizo fulgor de marzo, o en el dormir
sin sueño del sujeto cuando muere, mientras
la especie que lo contiene no cesa de forjarse.
El jardín exige, a su jardinera verlo morir.
Demanda su mano que recorte y modifique
la tierra desnuda, dada vuelta en los canteros
bajo la noche helada. El jardín mata
y pide ser muerto para ser jardín. Pero hacer
gestos correctos en el lugar errado,
disuelve la ecuación, descubre páramo.
Amor reclamado en diferencia como
cielo azul oscuro contra la pena. Gota
regia de la tormenta en cuyo abrazo llegas
a la orilla más lejana. I wish you
were here amor, pero sos, jardinera y no
jardín. Desenterraste mi corazón de tu cantero.

Imagina

Imagina

Imagina que estás despierta y sin rasguños.
Imagina que es domingo y eres feliz
y la calle es blanca para que vueles hacia un lugar soñado.
Imagínate feliz en playas sin gasolina,
ni lunes acorralados, imagínate
conduciendo sin preguntas.

Entonces corres a sus brazos y los dos se perdonan,
como si os pareciera una historia narrada en tercera persona,
por irreal y por bella.
Imagina que os dais cuenta
de que intentar llevar la razón te quita la paz.

E imagínate que hacéis el amor en cualquier parque
porque la vida así lo pide
y queda a cien metros la casa
y eso es demasiado esperar.
Y ya puestos a elegir
imagina que ese tipo soy yo
que esta página es mi mano
que estas letras son mi voz bajando por tu cuello.
Imagina también que somos otros
porque nos tocamos y todo cambia
y que todo aquel dolor era solo
la antesala de esta vida nueva.

Tal vez así podamos volver a estar juntos
en algún otro lugar y no solo en este poema.

Marwan

Amor de Tarde


Amor de Tarde

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

Mario Benedetti