viernes, 27 de marzo de 2020

Besos

Besos


Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Gabriela Mistral

lunes, 9 de marzo de 2020

Hubo un tiempo ... ¿Recuerdas?


Hubo un tiempo... ¿Recuerdas?


“Hubo un tiempo… ¿recuerdas? Su memoria, vivirá en nuestro pecho eternamente…Ambos sentimos un cariño ardiente; el mismo, ¡oh virgen! que me arrastra a ti.

¡Ay! desde el día en que por vez primera, eterno amor mi labio te ha jurado, y pesares mi vida han desgarrado, pesares que no puedes tú sufrir; desde entonces el triste pensamiento, de tu olvido falaz en mi agonía: olvido de un amor todo armonía, fugitivo en su yerto corazón. Y sin embargo, celestial consuelo llega a inundar mi espíritu agobiado, hoy que tu dulce voz ha despertado recuerdos, ¡ay! de un tiempo que pasó.

Aunque jamás tu corazón de hielo palpite en mi presencia estremecido, me es grato recordar que no has podido nunca olvidar nuestro primer amor. Y si pretendes con tenaz empeño seguir indiferente tu camino…Obedece la voz de tu destino, que odiarme puedes; olvidarme, no.”

Lord Byron 

martes, 3 de marzo de 2020

Nada comparable con tus manos

Nada comparable con tus manos

Nada comparable a tus manos,
ni nada igual al oro-verde de tus ojos.
Mi cuerpo se llena de ti por días y días.

Eres el espejo de la noche.
La luz violeta del relámpago.
La humedad de la Tierra.
El hueco de tus axilas es mi refugio.

Toda mi alegría es sentir
brotar la vida de tu fuente-flor
que la mía guarda para llenar
todos los caminos de mis nervios que son los tuyos,
tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne,
ondas entre nuestras manos.
Solo tú en el espacio lleno de sonidos.

En la sombra y en la luz;
tú te llamarás auxocromo, el que capta el color.
Yo cromóforo, la que da el color.

Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.

Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento.
Tú llenas y yo recibo.

Tu palabra recorre todo el espacio y llega
a mis células que son mis astros y va
a las tuyas que son mi luz.

Frida Kahlo