domingo, 19 de mayo de 2019

Al Cielo


Al Cielo

El puro azul ennoblece
mi corazón. Sólo tú, ámbito altísimo
inaccesible a mis labios, das paz y calma plenas
al agitado corazón con que estos años vivo.

Reciente la historia de mi juventud, alegre todavía
y dolorosa ya, mi sangre se agita, recorre su cárcel
y, roja de oscura hermosura, asalta el muro
débil del pecho, pidiendo tu vista,
cielo feliz que en la mañana rutilas,
que asciendes entero y majestuoso presides
mi frente clara, donde mis ojos te besan.

Luego declinas, ¡oh sereno, oh puro don de la altura!,
cielo intocable que siempre me pides, sin cansancio, mis besos,
como de cada mortal, virginal, solicitas.

Sólo por ti mi frente pervive al sucio embate de la sangre.
Interiormente combatido de la presencia dolorida y feroz,
recuerdo impío de tanto amor y de tanta belleza,
una larga espada tendida como sangre recorre
mis venas, y sólo tú, cielo agreste, intocado,
das calma a este acero sin tregua que me yergue en el mundo.

Baja, baja dulce para mí y da paz a mi vida.
Hazte blando a mi frente como una mano tangible
y oiga yo como un trueno que sea dulce una voz
que, azul, sin celajes, clame largamente en mi cabellera.
Hundido en ti, besado del azul poderoso y materno,
mis labios sumidos en tu celeste luz apurada
sientan tu roce meridiano, y mis ojos
ebrios de tu estelar pensamiento te amen,
mientras así peinado suavemente por el soplo de los astros,
mis oídos escuchan al único amor que no muere.

Vicente Aleixandre

¿Cómo va a ser tu día hoy?

¿Cómo va a ser tu día hoy?

Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso
o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento que mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo auto compadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy,
soy el escultor. Lo que suceda hoy depende de mi,
yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día... a menos que tengas otros planes.


Anónimo

Oda al Vino


Oda al Vino

Vino color de día,
vino color de noche,
vino con pies de púrpura
o sangre de topacio,
vino,
estrellado hijo
de la tierra,
vino, liso
como una espada de oro,
suave
como un desordenado terciopelo,
vino encaracolado
y suspendido,
amoroso,
marino,
nunca has cabido en una copa,
en un canto, en un hombre,
coral, gregario eres,
y cuando menos, mutuo.
A veces
te nutres de recuerdos
mortales,
en tu ola
vamos de tumba en tumba,
picapedrero de sepulcro helado,
y lloramos
lágrimas transitorias,
pero
tu hermoso
traje de primavera
es diferente,
el corazón sube a las ramas,
el viento mueve el día,
nada queda
dentro de tu alma inmóvil.
El vino
mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros,
peñascos,
se cierran los abismos,
nace el canto.
Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso.

Amor mío, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida.

Pero no sólo amor,
beso quemante
o corazón quemado
eres, vino de vida,
sino
amistad de los seres, transparencia,
coro de disciplina,
abundancia de flores.
Amo sobre una mesa,
cuando se habla,
la luz de una botella
de inteligente vino.
Que lo beban,
que recuerden en cada
gota de oro
o copa de topacio
o cuchara de púrpura
que trabajó el otoño
hasta llenar de vino las vasijas
y aprenda el hombre oscuro,
en el ceremonial de su negocio,
a recordar la tierra y sus deberes,
a propagar el cántico del fruto.

Tus Labios


Tus labios.

 Tus labios provocan miles de poesías a este poeta que ahora se encuentra enamorado.

No sabría describir ese color rosado tan peculiar que a la vez me resulta tan familiar.

No puedo compartir tus labios, me encuentro envuelto en un sabor dulce y embriagador.

Tus labios tienen el control, este poeta se ha dejado cautivar por unos labios sublimes.

Otra vez vuelvo a caer en tu poder, labios provocadores y exquisitos, no tendré ningún requisito.

Me torturas, mis labios esperan el toque que los tuyos darán, un momento perfecto, ¿Acaso no puede este momento ser eterno?

Me encuentro debajo del vaivén de tus labios, hundido en el movimiento suave que me brindas, una caricia única que me deja ansioso, ayúdame a quitar las ansias de acariciarte poco a poco.

Roxi.

Tengo tus fotos en mi galería

Tengo fotos en mi galería

Tengo tus fotos en mi galería,
tengo mil mensajes guardados en una carpeta,
nunca tuve la necesidad de ausentarme de tu vida,
creí que había oportunidad aunque no fuera cierta.

Pero realmente te has ido
y no me detengo de llorar,
unos me dicen que te olvide yendo a celebrar,
pero ellos no te consideran como yo lo hago.

Es difícil sentirme bien sin ti,
estás en cada recuerdo,
tengo tu voz grabada en el pensamiento.

¿Dime qué hago? Porque me quedo sola.
Y me pesa porque sé lo que dijiste
que te vas y aunque duela
jamás a mí volverás.

LIN H

domingo, 12 de mayo de 2019

Tengo algo que decir me digo


Tengo algo que decir me digo

Tengo que decir algo me digo
Palabras que se disuelven en la boca
Alas que de repente son percheros
Donde el grito cae crece una mano
Alguien mata nuestro nombre según libro
¿Quién le arranco los ojos a la estatua?
¿Quién colocó esta lengua alrededor del
llanto?

Tengo algo que decir me digo
Y me hincho de pájaros por fuera
Labios que caen como espejos Aquí
Allá dentro las distancias se reúnen
Este norte o este sur son un ojo
Vivo alrededor de mí mismo

Estoy aquí allá entre peldaños de carne
A la intemperie
Con algo que decir me digo.

Federico García Lorca

El verso sutil que pasa o se posa


El verso sutil que pasa o se posa

El verso sutil que pasa o se posa
Sobre la mujer o sobre la rosa,
Beso puede ser, o ser mariposa.

En la fresca flor el verso sutil;
El triunfo de amor en el mes de abril:
Amor, verso y flor, la niña gentil.

Amor y dolor. Halagos y enojos.
Herodías ríe en los labios rojos.
Dos verdugos hay que están en los ojos.

¡Oh, saber amar es saber sufrir!
Amar y sufrir, sufrir y sentir,
Y el hacha besar que nos ha de herir…

¡Rosa de dolor, gracia femenina;
Inocencia y luz, corola divina!
Y aroma fatal y cruel espina…

Líbranos, Señor, de abril y la flor
Y del cielo azul y del ruiseñor,
De dolor y amor, líbranos, Señor.

Rubén Darío

Melancolía


Melancolía


Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
Voy bajo tempestades y tormentas
ciego de sueño y loco de armonía.

Ése es mi mal. Soñar. La poesía
es la camisa férrea de mil puntas cruentas
que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
dejan caer las gotas de mi melancolía.

Y así voy, ciego y loco, por este mundo amargo;
a veces me parece que el camino es muy largo,
y a veces que es muy corto…

Y en este titubeo de aliento y agonía,
cargo lleno de penas lo que apenas soporto.
¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?

Rubén Darío

Te quiero contar todas mis penas


Te quiero contar todas mis penas


Te quiero contar todas mis penas, y no sé a dónde voy a desbordarme.
En una cadena atrapado estoy,
estoy caminando sin retorno voy,
y encuentro a vos.

Ando buscando cadenas de libertad
y por las noches escucho tú nombre sin cesar,
ya no lloro como antes, no, no, ya no.
Una calma llegó a mi corazón, es que encontrado a alguien que cura todas mis penas
y contento estoy en sus manos mi señor.

Tu que llegaste en mi vida,
Cuando menos yo creía en mí.
Me das fuerza cada día, en mi melancolía atrapado estuve ahí.
Sé que eres un ángel ...mi ángel que ha venido a quedarse junto a mí.

Vas curando mis heridas por a ver así tanto, donde no lo merecían. Y llegaste tú.
De mis poemas de mí te enamoraste y ahora yo quiero brindarte lo mejor de mí ... Lo mejor de mí ...hasta el final.

Alexánder Núñez

Dos y dos son cuatro besos



Dos y dos son cuatro besos.

Dos y dos son cuatro besos.
Seis y seis son muchos más.
Pero a ti, niña bonita,
un ciento te quiero dar.

Tienes ojos embrujados
que parecen de cristal;
tienes labios de amapola
que siempre quise besar.

Cinco y cinco son diez besos.
Diez y diez son muchos más.
Pero a ti, niña bonita,
un millón te quiero dar.

Antonio García Teijeiro