viernes, 22 de noviembre de 2019

Cleopatra a Antonio en oloroso vino


Cleopatra a Antonio en oloroso vino


Cleopatra a Antonio en oloroso vino
dos perlas quiso dar de igual grandeza,
que por muestra formó naturaleza
del instrumento del poder divino.

Por honrar su amoroso desatino,
que fue monstruo en amor, como en belleza,
la primera bebió, cuya riqueza
honrar pudiera la ciudad de Nino
Mas no queriendo la segunda Antonio,
que ya Cleopatra deshacer quería,
de dos milagros, reservó el segundo.

Quedó la perla sola en testimonio
de que no tuvo igual, hasta aquel día,
bella Lucinda, que naciste al mundo.

Lope de Vega

Amiga

Amiga

Querida amiga solo quiero decirte
que tú eres como las aves
que vuelas y vuelas
y solo te asientas donde hay verdaderas amistades.

tu siempre me has apoyado
en momentos de triste y de dolor
por eso yo quiero agradecerte
recitando este poema en tu honor

Ya me despido para no hacerte llorar
porque si lloras quiero que sea de felicidad
y una amiga como yo siempre voy a valorar.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Amor constante más allá de la muerte


Amor constante más allá de la muerte.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo y Villegas

jueves, 31 de octubre de 2019

Claves para alcanzar el poder

Claves para alcanzar el poder

En muchos aspectos, el poder es un juego de apariencias, y cuando usted dice menos de lo necesario parecerá inevitablemente más grande y poderoso de lo que en realidad es.  Su silencio hará sentir incómodos a los demás. El ser humano es una máquina que de continuo interpreta y explica; necesita saber qué es lo que usted está pensando. Si usted controla con cuidado lo que revela , los otros no pueden adivinar sus intenciones ni el significado real de sus manifestaciones. 

Sus respuestas breves y sus silencios pondrán a los demás a la defensiva y, nerviosos, tratarán de llenar el silencio con todo tipo de comentarios que revelarán información valiosa sobre sí mismos y sus debilidades. Saldrán de una reunión con usted sintiendo que algo les ha sido robado y se irán ponderando cada palabra que usted haya dicho. Esta atención especial a sus breves comentarios no hará más que incrementar su poder. 

Siénteme

Siénteme


Siénteme,
al despertar y llegue con el alba en un suspiro,
hacerte caricias con el rocío de mi sonrisa,
mirar que estiras todas tus delicias, dándome un beso,
llenar de miradas mis emociones que ya estallan.

Siénteme,
junto a ti, al medio día de verano,
sofocando el hastío, en el mar de tu viento,
mas tarde, sentados en la mesa haciendo bocados,
sentiremos la sed, que nos tenemos en cada mirada.

Siénteme,
en el ocaso, cuando llegue despacio,
urdiremos sonrisas, para hacernos el beso,
un abrazo, terminará mi llegada furtiva,
porque es el comienzo, de la noche que espera.

Siénteme
el oscuro es inicio, que invita a tu alcoba,
ahí perturbaremos la calma que estaba dormida,
porque subiremos a escalar tus montañas,
y hacer del minuto, un siglo de encanto.

Magno González Arrascue

viernes, 25 de octubre de 2019

En un mismo latido

En un mismo latido


A ti, extensión de mi piel, extensión de mi alma.
A ti, prolongación de mi cuerpo, mitad de mi ser.
A ti, guardián de mis sueños, de mis pensamientos.
A ti, a ti te escribo, unión perfecta e infinita,
Surcador de mis trazos que siembra con sus manos océanos rugientes en mi pecho,
Mar bravío de caricias raudas e inmorales que lucha por encontrar mi desnudez,
Oleaje de fuego y pasión que me sacude con sólo rozarme,
Candor que rellena mis huecos;
Brazos, piernas, manos tuyas enredadas en mi cuerpo,
Locura candente que navega desde mis hombros hasta mi frente,
Desde mis pies a mi cintura,
De mis caderas a mi pelo.

Líneas que parecen hechas para mis líneas, que parecen el molde de mí misma,
Tus trazos, mis trazos, tu cuerpo y mi cuerpo,
Sublime comunión de los mortales ésta que nos une hoy en un mismo suspiro,
En una misma piel,
En un mismo latido.

Marta Sader García

Vive y deja vivir

Vive y deja Vivir

Has de conceder a todo el derecho a existir de acuerdo con su carácter, cualquiera que éste sea; y lo único en que debes de obstinarte es en usar ese carácter tanto como su naturaleza te lo permita, antes que esperar alterarlo o condenarlo sin más. Éste es el sentido correcto de la máxima "Vive y deja vivir". Indignarse por la conducta de la gente es tan absurdo como enojarse con una piedra por cruzarse en tu camino. Y en muchos casos, lo más prudente que puedes hacer es usar a aquellas personas a las que no puedas modificar.

Arthur Schopenhauer  

sábado, 22 de junio de 2019

Doña Primavera



Doña Primavera

Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo…

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas…

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

Gabriela Mistral

viernes, 14 de junio de 2019

Papel Sobrante

Papel Sobrante


No gastaré papel en lo que ya sabemos:
“Madre, te quiero”
o “Tus ojos son como el cielo”
ya se han escrito siglos de mieles en tu boca
ya sabemos que tu pelo aúlla como los lobos
de tu sacrificio horizontal
de tus instintos animales y exaltados
Porque ¿Cómo explicar este sentimiento enmarañado?

Que mientras tú me cuentas que la vecina soltera va por el tercer hijo
que el borracho de la esquina chocó el carro
y que en el mercado todo está más caro
yo te miro y te amo en silencio
¿Cómo decirte lo hermosa que eres?
¡Cómo brilla tu fecundidad mundana!
Tu ira primitiva cuando me gritas
Tu barro destilado cuando me tocas
eres todas las luces y todas las casas
¿Cómo describir la inmensidad de tu eje?

Y mientras te miras en el espejo
buscando tu juventud perdida
quejándote porque no encuentras tus ayeres
yo pienso: “Eres tan hermosa”
El dios loco y malvado que nos gobierna
te cincela con furia cada día
pero tú sales victoriosa de aquel ataque
como un ángel imposible
Cada vez que trata de acabarte con una arruga violenta,
una cana escandalosa, una mancha extraña,
cada vez que trata de hacer flotar tu carne entre abismos oscuros
tú sales del fuego, aún más hermosa y terrible
como una guerrera cubierta de insignias

¡Cómo resplandeces!
¡Cómo son azules tus ondas diarias!
El universo se hace a un lado para dejarte pasar
cómo eres de infinita en un fragmento
y cómo eres de eterna en este instante

Ana Paulina Soto

domingo, 9 de junio de 2019

Agua sexual

Agua sexual


Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del
alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.

y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.

Pablo Neruda